El primero de Mayo es un día de esos que en el calendario vienen en rojo. El mismo color de la sangre de los 8 Mártires de Chicago, aquellos irreductibles anarquistas que se dejaron algo mas que las suelas de los zapatos por defender la instauración de uno de esos derechos básicos que hoy vemos como cotidianos, pero que antaño no lo eran tanto: La jornada laboral de 8 horas.

En este día solemos ver, dicho sea de paso, los casos mas apestantes de hipocresía sindical de todo el año. No puedo por menos que echarme a reir cuando veo a Toxo y Méndez, Méndez y Toxo, esa especie de dúo sacapuntas que se han erigido en “defensores” de la Clase Trabajadora por obra y gracia de su “sindicalismo mayoritario”, esto es, que al igual que los partidos políticos, cuentan con una legión de gentes que les pagan religiosamente las cuotas mes tras mes, confiando en que si tienen algun problemilla en el curro, les van a echar una mano. Huelga decir, que esto NO es cierto del todo.
Con la que está cayendo sobre los y las currantes de este nuestro “amadisimo pais”, en lugar de hervirles la sangre y montar huelgas generales de esas que paralizan los paises y dan a los politicos diarreas nocturnas, resulta que no, que ahora el trabajado debe ser “conciliador” y “comprensivo” con los problemitas que estan pasando la banca y los grandes empresarios. Resulta que tenemos que tragar con la mierda, poner buena cara y decir que llueve mientras nos estan meando encima, mientras las empresas hacen EREs y despiden gente a cholón, mientras que declaran beneficios astronómicos. ¿que hostias es esto?

Pues miren ustedes, yo me cago en la conciliacion una y mil veces. No puede ser que mientras en el uno de mayo a ustedes se les llena la boca de palabras bonitas, uno de cada cinco habitantes este en el puto paro. (Los que culpan al gobierno del paro son los mas ignorantes de todxs, por cierto, pero ese tema daría para otro articulo de estos…). No puede ser que mientras ustedes entonan su falso discurso de banderitas rojas y pasquines voladores de lemas baratos, la gente no pueda comer. No puede ser que ustedes estén firmando los peores convenios colectivos de la historia con la excusa de la crisis, mientras nos dicen eso de ser comprensivos con los que se lo llevan todo.
Los ricos no fueron comprensivos cuando ganaron miles de millones hipotecando el pais y sus habitantes. No nos pidan comprension y tolerancia, se ha acabado la compresión con el que todo lo posee y aún así, sigue despidiendo para mantener su cuenta de resultados a final de año y poderse comprar un yate nuevo.
Porque si los mártires de Chicago estuvieran vivos ahora, seguramente serían los primeros en, como aquellos trabajadores de Sintel cabreados hace unos años, subirse al estrado este primero de mayo a atizarles entre ceja y ceja con un palo de madera, a ver si se les aclaran las ideas.
Apliquense el cuento, hipócritas de mierda.



